El siguiente artista es uno de esos fotógrafos que siempre acaba creando discusiones sobre su obra, y es inevitable plantearse si sus fotografías no son más que simples y baratas instantáneas porno amateurs o por el contrario son piezas eróticas artísticas.
Personalmente creo que está en mitad del camino entre una y otra cosa. Y es que a primera vista sí que pueden resultar fotos bastantes normales, de contenido explícito y porno, casi grosero, e incluso creo que más de una persona acabará cerrando la ventana del navegador disgutada por su contenido. Pero realmente son auténticos reportajes de situaciones de lo más curiosas, explicitas y en muchas ocasiones, morbosas.
Bill Tong divide su obra en fotos de estudio, en series y en historias. Y es en éstas últimas dónde podemos encontrar series tales como la de felaciones, fotografías reales de relaciones con prostitutas, pequeñas historias bondaje, o lo que me ha llamado mucha la atención: una sesión fotográfica de lo que parece una auténtica sesión de dogging.
Y ahí reside la gracia del asunto: que sin ser fotografías trabajadas hasta la saciedad, consigue contar historias que dejan volar nuestra imaginación hasta límites insospechados. Cosa que cien kilos de Photoshop jamás conseguirían.
Bill Tong provoca y sorprende con estilo, sin pasarse de la raya. Y eso me gusta.
BILL TONG. Explicit Sex Fine Art Photography.

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Jeremy Mayer tiene algún tipo de obsesión extraña con las máquinas de escribir antiguas. Pasaros por su web y ver sus esculturas porque son realmente flipantes.

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Sencillamente precioso este corto en Stop Motion de Joseph Mann.


