<!–[if !vml]–>
Me enteré hace poco de la muerte de uno de mis poetas preferidos, Angel Gonzalez, que murió el pasado día 12 de Enero a los ochenta años, aparte de ser un poeta realmente bueno, fue un gran amante de la música colaborando con Pedro Guerra, en el disco la palabra en el aire, además de marcarse algún que otro cante con Sabina.
Me quedo con lo que dijo Sabina en el entierro: “No sé qué decir. Estoy huérfano. He perdido a mi padre, a un maestro, un hermano, una guía, un amigo, un ejemplo… Ahí estamos todos, tratando de consolarnos como podemos. Ojalá los españoles se enteren de que este señor era un poeta en carne viva, uno de los seres humanos más dignos, decentes y ejemplares que he visto en mi vida y, desde luego, digno de que la gente vaya mañana a las librerías y acabe con las existencias de sus libros. Bendito seas, Ángel González”